Autor: Alejandro - Tu Coach Personal

Cómo vencer al dolor… Aún cuando no se aguanta.

 

Te voy a acompañar hasta el final del tunel

#‎MomentoDeDecidir

Si estás sufriendo de dolor hay algo primordial que quiero que sepas: el dolor no es un enemigo, al contrario, es un amigo.
Y así como a un amigo, no le cerrás la puerta en las narices cuando toca a tu puerta, ni te hacés el distraído cuando te saluda, al dolor tampoco habría que ignorarlo ni despreciarlo ni mucho menos temerle.
Porqué? Porque simplemente nos está avisando que estamos haciéndonos daño y que debemos cambiar nuestra forma de pensar.
Estas son tres actitudes comunes frente al dolor que conducen finalmente a más dolor, más autosabotaje y hasta pueden causar la autodestrucción:
  • Ignorarlo o demorarse en atenderlo poniéndose manos a la obra para remediarlo, no porque no duela, sino porque duele aceptarlo y da miedo el sólo pensar que nos esperan situaciones más dolorosas que no deseamos.
  • Elegir pasar por él (caprichosamente hasta el punto de tratar de acostumbrarse a las molestias que nos provoca) ya que cuesta más perdonar a aquellos que nos causaron daño y creernos (falsamente) la idea de que no estamos tomándonos nuestro propio veneno.
  • Creer que es necesario sentir que no somos dignos y que somos culpables de no cumplir las expectativas que nosotros mismos nos pusimos y así seguir castigándonos con el dolor y convirtiéndolo en un sufrimiento que nos martiriza y carcome nuestra propia salud.
La mejor manera de triunfar sobre el dolor es discernir que vos sos más grande que él. Eso es QUERERSE MÁS.
Aunque nos puedan haber enseñado otra cosa, el QUERERSE MÁS, no tiene que ver ni con el narcisismo ni con nada que se le parezca.
Muchos que incorrectamente creen que es malo quererse uno mismo es porque no pueden verse como parte de un todo. Les cuesta creer que se pueda vivir sin separar, sin dividir, sin considerarse como algo individual separado del resto, o sea de los otros semejantes.
El QUERERSE MÁS tiene un significado mucho más profundo, significa reconocer esa inteligencia superior de la cual emanamos y de la que seguimos siendo parte.
Así que cuando sientas el dolor y sientas ganas de reaccionar ante él, sólamente recordá que vos sos más grande que él… Que sos más poderoso y más sabio que él.
Vencer al dolor es más que un desafío, es el natural camino de la sanación vía la aceptación.
Vencés al dolor cuando entendés que aceptarlo es la prueba inevitable que convalida y acredita que estás cumpliendo tu propósito de aprender y evolucionar.
Todos quieren verte venciendo al dolor, todos los que te aman estén aquí o no estén en este plano de vida. Vos valés, recordalo. Vos decidís, simplemente decidís. Del resto no hace falta preocuparse.

 

Qué es el cambio sino la evidencia de que sin él estamos muriendo lentamente…

R PEREZ ECKHARTLa mayoría de mis cambios fueron disparados por circunstancias externas, y eso era lo que yo pensaba.

Más tarde pude darme cuenta que la mayoría habían sido efecto de los pensamientos que siempre tuve, algunos conscientes y otros no tanto.

Sea quizás que no tenemos consciencia del enorme poder que tiene nuestra mente.

Sea tal vez que eso nuevo que emerge sólo sea la evidencia de que finalmente la verdad está naciendo de nuestra profundidad…

Gracias a Dios es viernes! [13° del año!]

Perfil con micha 130x100Asi dice la frase famosa que siempre me repetía no solo hace ya varios años sino que durante muchísimos años. Sin embargo inexorablemente seguido atrás venían los lunes, y en especial los domingos a la noche que recuerdo eran agonizantes, terroríficos, languidecientes a la vez, tristes, desenergizantes, y otras cosas más.

Lo sufrí sobremanera, pero como todas las cosas que el ser humano llega a acostumbrarse, esto llegó a ser un hábito, lo de sentirme mal, apesadumbrado, poco energético, cada vez que se aproximaba el lunes. Pero eso no es novedad, lo que realmente sí fue asombroso fue tomar real dimensión de todo lo que no me había dado cuenta que había perdido hasta que tome la decisión de tomar el control de mi vida en mis propias manos y empece a cambiar por dentro, y volver a aprender que yo era una persona libre, que yo valía y que tenía mucho para dar, mucho para sacar de adentro mío para darle al mundo. Muy parecido a aquellos primeros años de vida que casi tenía en el olvido.

Quizás te pasa lo mismo que me paso a mí o quizás no, pero a lo mejor estarás de acuerdo en que nos fuimos acostumbrando hace muchos años a ciertos hábitos que nos han sacado brillo, que nos han limado nuestras virtudes, que nos han opacado nuestro potencial ilimitado, que nos han ido quitando nuestra capacidad de torcerle el brazo a la “amenazante realidad”.

O tal vez nada que ver, te sientas un realizador, afortunadamente una persona de éxito y que recibe muchas bendiciones. Yo sé como uno se siente así también. Y si es así para vos también, vas a entender seguramente que uno no se da cuenta de lo que se está perdiendo cuando se acostumbro a un nivel. Cuando nos acostumbramos a vivir con ansiedad, con nuestros miedos a los que ya nos familiarizamos, a poner límites supuestos a nuestras capacidades y a poner coto a nuestras ambiciones y sueños.

Este noveno lunes del año te voy a hablar acerca de cómo logre vencer aquellos sentimientos negativos que me invadían los domingos a la tarde. Voy a hacer memoria en recordar esos momentos y te voy a explicar cómo fue el proceso de aprender a vivir nuevamente en plenitud al 100% el 100% del tiempo. A entender porqué el único límite que tenemos en la vida son nuestras propias asunciones o creencias que nosotros mismos defendemos. Vamos a practicar la aceptación e ir a fondo a explorar nuestra mente consciente y subconsciente para crear un antes y un después en nuestra conciencia.

Así que espero que este domingo a la tarde no te sientas mal, o si no es así, que te sientas MUCHO MEJOR QUE SIEMPRE! ya que te estaré esperando con mucha información, porque para mí la diferencia que hizo que mi vida fuera plena fue solo el saber algunas cosas más que las que sabía, ya habrás escuchado el dicho: “Una vez que una mente se expande, nunca más vuelve a caber en el mismo lugar”

Te deseo lo mejor, y nos vemos pronto!

Gracias a Dios es viernes! [11vo. del año]

2012-02-20 Portada Coaching

¿Qué fue lo que hizo que vivieras con más entusiasmo un viernes que un lunes?

Quizás eso haya pasado hace mucho tiempo,

pero bien vale la pena pensarlo.

Muchos hemos dejado pasar oportunidades increíbles porque

no hemos vivido con intensidad cada día de nuestras vidas.

Y cada uno de los seis días restantes no tiene porqué ser

menos vivido que un viernes ni mucho menos ser sufrido ni discriminado.

Vivamos con la misma intensidad cada día de nuestras vidas,

alertas de estar presentes, involucrados con nuestro entorno y

contribuyendo al Universo de una manera positiva.

Vivamos con excelencia y sirviendo al mundo cada vez mejor!

Alejandro.